Isla
Margarita "La Perla del Caribe", siempre ha tenido
sus brazos abiertos. Desde tiempos inmemoriales, ha sido cita
obligada de parada o de refugio, "con generosidad y
desprendimiento la isla acogió, alimentó y curó siempre a
los navegantes, yentes y vinientes que arribaban a sus puertos
y ensenadas".. Isla de ausencias y querencias, donde
nadie se va nunca del todo pues lo mejor del sentimiento
queda.
Isla Margarita ofrece sol, trópico y calor humano para
rato. Un haz de múltiple colorido, con zonas de un verde
frondoso, otras de vegetación xerófila y clima semiárido,
playas de kilómetros y kilómetros de un azul infinito,
parajes solitarios, urbes palpitantes y pueblos arraigados en
la más genuina tradición, son apenas alguno de los aspectos
que distinguen a esta isla privilegiada.
Pero
es nuestra gente alegre, bulliciosa, con su hablar rápido,
salpicado de picardía y con una solidaridad que abruma, la
que ha hecho rendirse a todos los que nos visitan en esta
tierra de gracia.
Describirnos es difícil porque somos un pueblo con mucha
historia, pero sin resabios, ni prejuicios. Los margariteños
somos celosos de nuestra isla, pero a la vez somos los mejores
anfitriones, a la hora de recibir al viajero.
En Isla Margarita conviven la tradición y el desarrollo
agarrados de la mano. Ud. podrá, en menos tiempo del que
cree, adquirir lo último en la moda ,comer en un restaurante
cinco estrellas o ir a comprar pescado en un pueblo remoto,
donde solo compartirá con los pobladores, con los alcatraces
y las cotuas de la costa, o comprar, ¿Porque no? Una de
nuestras hermosas piezas de cerámica en el pueblo El Cercado,
de la cual los margariteños nos sentimos orgullosos por su
arte reconocido desde 1773.
En fin Isla Margarita es alegría que se siente en cada
esquina, en cada calle. ¿Que esperas? Ven a esta hermosa
isla, una puerta a la aventura...