Rodeada de paisajes áridos de rojos intensos sobre el verde selvático de la cordillera oriental, esta región sabe combinar la historia en las ruinas del castillo de Santiago de León de los Caballeros con las cristalinas aguas de la bahía de Araya, llena de arenas suaves y de gente amable.
Araya tiene mucho que ofrecer, sus salinas naturales ofrecen un espectáculo único y son solo una puerta a la cantidad de posibilidades que ofrece esta región. Una región virgen al turismo pero que cuenta en la actualidad con un operador turístico que llenará sin duda todas sus expectativas en cuanto a infraestructura y servicio. Como dice el cliché "un secreto bien guardado". Vale la pena.